EL PATIO DE LOS BRAMIDOS de José Acosta

Por: Gerson Adrián Cordero


En el libro (El patio de los bramidos) Premio anual de cuentos Republica Dominicana 2015, nos encontramos con historias ejemplares, unas más que otras, por supuesto.  En varias ocasiones he dicho que José Acosta  es uno de los más grandes autores contemporáneo de nuestro país. He tenido la oportunidad de leer algunas de sus novelas y cuentos y con ninguno de sus libros me he quedado decepcionado.

Este libro contiene diez historias fascinantes, algunas mejores que otras, cosa que en realidad no es de extrañar… Como dijo el escritor Hector Santana (Parafraseando sus palabras) en un taller que él impartió y que tuve la oportunidad de asistir “En ningún libro de cuentos, uno encuentra que todas las historias son buenas; pueden aparecer tres, cincos, que en realidad son los grandes cuentos que representan el libro”. El patio de los bramidos es el cuento central de este libro y en el cual me afinco. A mi juicio es una historia que va desde lo psicológico, lo mitológico, lo misterioso y lo fantástico, va llevando al lector a un escenario de suspenso, intriga y excitación. El protagonista ve la oportunidad de conquistar una viuda acaudalada y de esta manera poder lograr una prosperidad económica, pero las cosas no se le dan fácil y resulta que cada intento de conquista es una perdida de tiempo. Luego, cuando ya se ha dado por vencido recibe una invitación de la joven viuda (Martha)  y finalmente termina haciéndola suya bajo un extraño convenio implantado por su esposa. El protagonista poco a poco irá descubriendo cuál es el misterio que envuelve la extraña manera de actuar de Martha. Finalmente lo sabrá, encontrará la respuesta viéndose así mismo como la criatura mitológica que persigue a su esposa en sus pesadillas.

El cuento, aunque logra desde el inicio mantener al lector postrado en la historia, considero que le faltaron algunos elementos para realmente ser un cuento maestro. La historia tiende a confundir, hay escenas confusas y circunstancias sin terminar que dejan a uno en el aire. Por ejemplo la historia del primer esposo de Martha (La viuda) el señor Gustav Heimann un día desaparece de la casa sin dar ningún indicio, como si simplemente se desvaneció delante de los ojos de su esposa, o como si las paredes lo engulleron.  El autor describe esta escena con detalles, pero aún así uno se queda en el aire esperanzado de que la extraña desaparición será explicada al final del relato, pero no sucede ¿Qué fue realmente lo que le sucedió al señor Heimann…?  Otro punto a tomar en cuenta es, que desde el principio, como ya dije, uno se mantiene siguiendo el hilo de lo narrado seguro de que los ministerios van hacer esclarecidos; incluso, como es conocido en Acosta: su habilidad de lograr un magnífico elemento sorpresa, el lector estará seguro que lo que persigue a la viuda en sus pesadillas es una criatura infernal, terrorífica, subida del mismo infierno y no un Minotauro que aunque es una criatura que espanta, no lo es tanto para una historia como esta.

Todo el hilo de la narración es magnífico, es en el final donde nos deja con ganas de más. Considero que el desenlace es flojo para una historia de tal magnitud, pero aclaro: no es un final malo. Al final descubriremos que la misma criatura de la cual la joven huye en sus pesadillas  terminará siendo su nuevo esposo. Él se verá en el espejo y se dará cuenta en que se ha transformado, buscará a su esposa y la verá corriendo en el patio reviviendo sus temores, sus pesadillas; él saldrá, tratará de alcanzarla para explicarle lo que le sucedió y sin darse cuenta será el monstruo que la persigue en sus sueños.  

Este no es mi cuento  favorito del libro, los hay mejores, pero cada lector tiene sus preferencias. Y por supuesto, cada lector tiene su imaginación.