La tierra está de rodillas

Por: Fernando Hiciano


Un enemigo asecha el planeta. No es la pandemia. Es la gran amenaza que la tenemos encima. La humanidad aún no tomado conciencia de ello, mientras el cambio climático pretende poner bocabajo toda la tierra.

Desde el siglo XIX la historia data de un asombroso descubrimiento científico cuando sospechó que hubo cambios naturales en el paleoclima y se identificó por vez primera el efecto invernadero natural. Desde entonces, todos los años se ha agravado más, siendo el gran dolor de cabeza de los científicos, la cual no encuentran formas de cómo detener tal proceso, y que al final de cuentas es la misma auto destrucción del planeta.

El presidente Norteamericano Joe Biden piensa que el huracán Ida, las inundaciones masivas y los incendios forestales son evidencias claras de una crisis climática que ya empieza a sentirse de manera feroz en el planeta. El fenómeno había provocado pérdidas humanas en Los Estados Unidos, de igual modo destruyó viviendas y edificios centenarios de la nación. Dejando desastres y desolación en todo el país. Pero Ida no es el único huracán que ha llevado dolor a la humanidad. David, Katrina, Miths, María, entre otros ciclones han sido verdaderos monstros meteorológicos que tienen a los científicos con más preguntas que respuestas.

Los analistas sostienen que estos son solos algunas consecuencias del cambio climático.
El desequilibrio del planeta empieza a ser más violento que años anteriores. ¿Ha dañado el hombre la tierra o la Casa Común como le llama el papa Francisco en su Encíclica Laudato Si del 2015?
La Organización de las Naciones Unidas tiene su propio estudio. Según Antonio Guterres, secretario general de la ONU describe el informe del organismo como histórico, haciendo hincapié que el calendario global cambiará el mundo en las próximas décadas tras examinar más de 14,000 artículos científicos. Las emisiones continuas de gases de efecto invernadero podrían quebrar un límite clave de la temperatura en poco más de una década. Y no es posible descartar una subida del nivel del mar que se acerque a los dos metros a finales de este siglo. Pero ¿qué sucederá, si se agrava más el calentamiento global?

Está claro que la humanidad se ha desconectado de la naturaleza y nos hemos convertido en su peor enemigo. En cada momento se vierten toneladas de plásticos y aguas residuales a los ríos sin importar que eliminamos cadenas de especies, provocando el efecto dominó en todo su entorno. ¿Cuántos ríos solo son fantasmas y sombras nada más como consecuencia un de un progreso compulsivo de la industria? La Isla de Basura en el Pacífico ya es más grande que Francia, y la preocupación pone en evidencia como crece la gran isla de residuos plásticos que flota entre Hawái y California. Mientras los pesticidas han extinguido miles de especies sin considerar que esas vidas eran partes del equilibrio del planeta, el oxígeno que respiramos está cada año más cargado del dióxido de carbono. No hay que ser un experto en la materia para predecir terremotos nunca vistos, gigantescos maremotos y erosiones de volcanes de manera concomitantes, haciendo cadenas con otros, sumándose los deshielos de los icebergs, los calentamientos y enfriamientos de los océanos, provocando que la vida marina sufra daños irreversibles, y con ello, también todas las especies, al tanto que los éxodos masivos de las aves buscaran mejores condiciones de vida en un planeta que se le presenta cada vez más hostil.

Las lluvias ácidas serán más pronunciadas en el momento que la capa de ozono sigue ensanchándose vertiginosamente. La vida vegetal sufrirá cambios severos provocando que se genere una hambruna muy importante sobre la tierra. El hombre siempre ha demostrado ser resiliente, y lo ha demostrado desde la evolución, pero cuando este se encuentre invadido por climas extremos de seguros que su organismo sufrirá daños importantes que van desde la fatiga, estrés, problemas cardiacos, renales entre otros males muy considerables para la salud y su propia existencia.

¿Podemos detener esa amenaza, la cual está próximo a nuestra puerta? El género humano guarda tanta bondad con la destrucción que hasta su propio alimento lo condimenta con veneno para que se acelere el proceso de auto exterminio de su existencia, y con ello del planeta. ¿Están viendo los satélites caos y cataclismos en la tierra? Mientras los científicos trabajan constantemente para bajar la intensidad del calentamiento global, los efectos podrían ser peores que la medicina, ¿pero está la humanidad preparada para enfrentar un drástico cambio en el clima?

Si el hombre no hace un pacto de reconciliación con el planeta podría ser el último error seria el mayor perjudicado, porque sin lugar a duda, toda su memoria será borrada de la faz de la tierra y nunca más podremos recordarnos a sí mismos.